miércoles, 10 de diciembre de 2014

Plan de negocios vs Lean Startup. Mi opinión.

Para empezar voy a hacer al revés, te voy a contar el final: estoy a favor del Plan de negocios y a favor del Lean startup, no considero que sea una cosa u otra. Esto de armar una guerra entre ambas metodologías implica seguir con la idiosincrasia del librito de recetas bajo el brazo… Cada uno utiliza lo que considera más conveniente. En mi caso, voy variando la metodología, combinando, creando, según con quién trabajo, lo que convenimos ambas partes que es más adecuado, el objetivo, etc.


Plan de negocios: es un documento en el que se vuelca todo lo relevante a un negocio que estará por desarrollarse. El Plan de negocios requiere realizar un análisis exhaustivo de cada elemento que lo conforma: Idea de negocio, Producto/Servicio, Plan de producción y/o procesos, Plan de marketing, Plan económico-financiero, Estrategia global de negocio, Equipo de trabajo (empleados, asesores, alianzas, socios), Estructura jurídica e impositiva (básicamente); y, en base a ello definir el Modelo de negocios y el Plan de implementación. La parte fundamental del Plan de negocios es la Investigación de mercado: rubro, clientes, competencia, proveedores y otros actores.

La gran desventaja de este trabajo (porque es un trabajo armar el Plan de negocios y un esfuerzo que pocos están dispuestos a realizar) es que lleva mucho tiempo. Se trabaja sobre algo que todavía no se sabe si va a funcionar y genera aún más incertidumbre. Muchas veces se tarda varios meses en armar el plan y se pierde la oportunidad. La clave es la investigación de mercado que muy pocos hacen adecuadamente.

Lean Startup: es una metodología desarrollada por Eric Ries (libro: La metodología Lean Startup) que se basa en el método científico: “Empieza con una hipótesis que hace predicciones sobre lo que supuestamente pasa. Entonces prueba empíricamente estas predicciones”. La propuesta es salir rápidamente a testear el mercado, a probar en la práctica si la idea funciona, si será bien aceptada o no, y establecer qué es lo que hay que corregir. Al mercado se sale con un PMV (Producto Mínimo Viable) es decir, con una especie de prototipo. Sirve para testear, recopilar datos, medir y Pivotar (otro concepto, que es dar un “giro de tuerca” si la cosa no va bien) o perseverar. El resultado es que en lugar de buscar información y basarte en esa información, estás probando directamente.

¿La metodología Lean Startup funciona con todos los proyectos? En mi opinión sí, siempre y cuando no se confunda el testeo con el emprendimiento en sí y dejar el análisis allí. Ries dice claramente que una vez que la prueba dice que funciona lo más conveniente es armar un Plan de negocios, porque ya se cuenta con información real más que con predicciones.

Considero que ambas metodologías son complementarias. El tema es que cómo salir a testear, con qué PMV. Es importante analizar cada caso y establecer qué es más conveniente. Eso sí el esfuerzo y el trabajo no se pueden eludir. Parece que el Lean Startup llegó para facilitar las cosas, dejando como conclusión que evaluar todo lo que pide el Plan de negocios no tiene sentido. No es así, el testeo es importante tanto como planificar y pensar estratégicamente los pasos a seguir para implementar un negocio próspero.


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