lunes, 24 de junio de 2019

Innovación y Creatividad: ¿Qué es el Design Thinking?


Para seguir con nuestra serie de posteos de Innovación y Creatividad, hoy nos dedicaremos a una de las metodologías más utilizadas y que mejores resultados ofrece: El Design Thinking.

¿Escuchaste hablar de ella? ¿Sabés de qué se trata? Si la respuesta es no, no te preocupes porque estás en el lugar indicado. Se trata de una metodología de resolución de problemas a través de la innovación.

Muchas veces, se cree erróneamente que solo es aplicable al diseño de productos, pero, la verdad es que no se limita únicamente a ello. Existen muchas formas de implementar esta forma de trabajo y no solo en grandes empresas, sino en todo tipo de negocios.

Subí que te llevo a un recorrido por el “El Pensamiento de Diseño” para comprenderlo y para descubrir si es adecuado para tu empresa. ¿Listo / Lista? ¿Allá vamos!


¿Qué es el Design Thinking?

Como ya te adelanté en la introducción de este artículo, el Design Thinking o Pensamiento de Diseño, es una metodología o disciplina que apunta a generar soluciones a problemas de clientes o usuarios, a través de una mirada interdisciplinaria.
En lugar de implementar una solución rápida a un problema determinado, esta forma de pensar en las empresas, apunta al aprendizaje. En primer lugar, busca comprender en detalle cuál es la situación a resolver.

Luego, intenta encontrar la mejor solución para ella. Y en todo ese proceso, la organización aprende. Círculo virtuoso donde los clientes o usuarios, la compañía y quienes llevan adelante el proceso, ganan.


Pilares del Design Thinking.


La metodología del Design Thinking se apoya fundamentalmente en tres pilares:

  • Es una metodología colaborativa. Esto significa que varias personas dentro de la organización trabajan juntas aportando sus conocimientos y aprendiendo de sus pares.
  • Hace énfasis en la empatía. Para pensar a lo “design thinking” hace falta ponerse los zapatos del otro, de quien experimenta el problema (cliente) y brindarle una solución muy ajustada a su verdadera necesidad.
  • Apela a la experimentación. En esta metodología, todo se trata de probar hasta encontrar la mejor solución. En esta forma de pensamiento creativo, el error es parte del proceso y por lo tanto, del aprendizaje.

¿Qué organizaciones pueden implementar el Design Thinking?


Podríamos decir, entonces, que el Design Thinking es una forma de aprendizaje interdisciplinario que permite ofrecer a los clientes las mejores soluciones a sus problemas. Suena muy interesante… ¿Cierto?. Pero…¿A qué tipo de organizaciones es aplicable?

Si bien está técnica de resolución de problemas nació orientada al diseño gráfico y al diseño de producto, no se limita únicamente a ello. Cada vez más empresas en el mundo la aplican, sobre todo los grandes gigantes de la tecnología como Google o Apple.

Sin embargo, toda empresa ya sea grande, pequeña, de servicios o de productos, comercializadora o productora, puede aplicar esta forma de pensar y de pensarse, para impulsar sus resultados a las nubes. Seguramente conoces Airbnb. Esta empresa dió el salto a lo que es hoy, pensándose de esta manera.


Etapas del Pensamiento de Diseño.

1. Empatizar, empatizar y empatizar aún más.

Empatizar significa intentar sentirse como otro se siente. Comúnmente se dice “ponerse en sus zapatos”. En este caso, se trata de asumir el lugar del cliente e indagar con mucha profundidad qué necesita, qué problemática quiere resolver, qué espera.


2. Limitar, definir, filtrar.


Ahora que conocemos tan bien al cliente y que hemos recopilado toda la información sobre sus expectativas y problemas, debemos seleccionar aquello que nos permita solucionar o satisfacer mejor estas cuestiones y descartar lo que no contribuya a dicho propósito.


3. Pensar, crear, idear, inventar.


Es momento de poner todo lo que sabemos en acción. Y aquí se trata realmente de crear, de generar soluciones innovadoras, diferentes a todo lo que se haya hecho. Nada es extravagante o delirante en este punto. 
Toda idea, por más loca o inalcanzable que parezca, debe plantearse sin limitaciones. Si no se puede implementar, puede ser la inspiración para la solución final. Esta etapa es clave. Se trata, ni más ni menos, que de un brain storming multidisciplinario. 
De este proceso debe obtenerse la idea que se cree más innovadora, efectiva y factible para la solución del problema del cliente o usuario.


4. Tangibilizar la idea: el prototipo.


Una vez que tenemos nuestra idea seleccionada, es el momento de la verdad. ¿Funcionará en la realidad? ¿Solucionará tan bien como creemos la problemática a resolver?
Para responder estas preguntas es necesario hacer tangible toda esta inspiración en un prototipo y probarlo en la realidad. En esta fase, dos cuestiones son fundamentales: ahorrar costos y actuar con mucha rapidez.

5. Momento de la Verdad: el testeo.


Prototipo realizado, solo nos falta saber si realmente funciona como necesitamos. Para eso, se prueba en el mercado o con una muestra de clientes. Se observa su funcionamiento y se recibe el feedback necesario para mejorar el producto.
Este feedback puede ser el input para llevar el producto o servicio a su etapa final de producción o implementación definitiva, o bien el inicio de otra fase de Design Thinking, cuando el producto no resuelve como esperamos la situación. En medio, existen variadas etapas de ajuste de prototipo o idea.


Ventajas del Design Thinking para tu emprendimiento o empresa.



Bien, ahora ya sabemos qué es esta metodología de creación de productos y servicios y cómo implementarla. También sabemos qué organizaciones pueden usarla. Nos resta indagar en los beneficios que esta técnica puede brindar a quienes decidan utilizarla.
Veamos, entonces, qué ventajas podés obtener haciendo que tu marca aprenda a pensar de esta manera:



Potenciar el trabajo en Equipo.


Se trate de un emprendimiento pequeño, como de una gran corporación,pensar en el Design Thinking significa pensar en equipo. Sean pocas o muchas personas las que lo conformen, esta técnica inspira, potencia y mejora el trabajo conjunto.


Cuando los miembros de este equipo provienen de distintos sectores de la organización y de diversas disciplinas, el enriquecimiento para la marca es enorme. Pensar una solución desde tantos puntos de vistas conduce, invariablemente, a mayor innovación.


La etapa de ideación es en la cual este proceso de pensamiento conjunto es más intenso e importante para el proceso en su totalidad.



Traduce en oportunidades los problemas detectados.



Ante un problema o un obstáculo, este tipo de pensamiento organizacional,invita a la acción en lugar de dejarnos paralizados. En esta acción y, a través de la creatividad y la innovación, se convierten los problemas en oportunidades.

Como resultado, no solo obtenemos soluciones satisfactorias para nuestros clientes, sino aprendizaje profundo, mejores resultados y mayor valor de marca.




Disminuye los riesgos de lanzamiento.




Al surgir de un proceso multidisciplinario de evaluación y creación y al generar prototipos que se testean hasta lograr la satisfacción del cliente, el Design Thinking disminuye enormemente los riesgos de lanzamiento. A su vez, reduce también, los costos de creación.



Mantiene todo el aprendizaje puertas adentro.



Al ser un proceso interno y al basarse en al prueba y el error, el Design Thinking genera enormes dosis de conocimiento y experiencia organizacional. Todo este capital valioso, se perdería sin un trabajo de equipo profundo puertas adentro de la organización y, con él, se esfumarían oportunidades enormes de mejora y crecimiento.



El foco central está en el cliente.



Esta técnica parte de problemas o necesidades reales de los clientes o usuarios. Por lo tanto conduce a soluciones muy ajustadas para resolverlos. A su vez, los prototipos son testeados y evaluados por los mismos usuarios, quienes inspiran los ajustes necesarios.

Por lo tanto el cliente es origen y destino de este viaje por el Design Thinking y es a su vez partícipe en el proceso, aunque no lo sepa. Con esta metodología y, a través de la empatía, se logra un conocimiento tan profundo del cliente que lo convierte en el centro de la cadena de valor

Las marcas que entienden, incluyen y se orientan de esta manera al cliente, son el 99% de las veces, marcas exitosas.



Conclusiones.




El Design Thinking es un método de creación, generación e implementación de productos y servicios que pone al cliente en el centro de la cadena de valor. De este modo, ofrece a las organizaciones un conocimiento muy valioso desde el cual se generan innovaciones que responden, más adecuadamente, a las necesidades del mercado.

Aunque suena a un procedimiento complejo a la medida de grandes compañías, en la realidad es simple de implementar y está disponible para organizaciones de todo tamaño y en cualquier etapa de desarrollo. Un emprendimiento, una Pyme o una gran empresa están en igual condición para implementar este método de pensamiento.

Para finalizar, te diré que si optas por enseñarle a tu marca a pensar de esta manera desde sus primeros pasos, no solo ampliarás las posibilidades de satisfacer mejor al cliente mejor y por lo tanto obtener resultados mayores, sino que generarás un capital de conocimiento que será una gran ventaja competitiva en el futuro.

¿Trabajamos juntos en cómo llevar tu marca a otro nivel a través del Design Thinking? Solo un click y comenzamos. ¿Preparado para este viaje al corazón de la innovación? ¡Allá vamos! 

viernes, 24 de mayo de 2019

Innovación y Creatividad: El Producto Mínimo Viable. Parte 2.



Como continuación de nuestro reciente posteo en el que presentamos al Producto Mínimo Viable y sus beneficios, nos enfocaremos ahora en la forma de implementarlo. ¿Preparados? ¡Comenzamos!

¿Cómo implementar el PVM?

Como hemos visto, se trata específicamente de un proceso de aprendizaje que sigue el siguiente ciclo:
Para implementarlo, necesitarás:

  • Generar ideas creativas sobre el producto, sin olvidar que deben ser “adecuadas”. Eso implica utilizar toda la información disponible en ese momento.
  • Construir el producto que tenga el 20% de las funcionalidades requeridas, aquellas que más utilice el cliente. Los resultados de este proceso deben ser prototipos aptos para la venta, producidos en pequeños lotes de producción continua (dependiendo los resultados se irá ajustando la producción).
  • Medir los resultados. Estar preparados para obtener todos los datos que permitan el aprendizaje. Establecer los tipos de pruebas, la forma de recabar información y la manera de convertirlos en feedback valioso. Las pruebas A/B suelen ser buenos recursos en esta etapa.
  • APRENDER. Y aquí hemos desplegados unas lindas mayúsculas porque este es el punto. Estos datos y estos feedback de clientes, deben ser analizados minuciosamente para encontrar conclusiones que permitan volver a iniciar el proceso para obtener un producto mejorado.

Clases y Ejemplos de Producto Mínimo Viable.

Landing Page: Si tu producto será una app, por ejemplo, lanzar una landing page puede ser una excelente forma de probarlo y obtener información. Buffer,, comenzó de esta manera.

Prueba de Humo: Se utiliza básicamente en software. Sirve para lanzar una versión mínima del sistema o de una parte del mismo, para que pueda ser utilizado, con el fin de probar ciertas funcionalidades mínimas. Dropbox, dió sus primeros pasos gracias a una “smoke test”.

Cliente único: Otra forma de utilizar este enfoque, es desarrollar el producto al mismo tiempo que un cliente (si decimos cliente es porque paga por él, aunque sea un mínimo pago) lo va utilizando. En ese caso, podrás ir mejorando la versión del producto con información real de las necesidades del usuario. Así comenzó Food On The Table.

Versión Mínima virtual:
Implementar un PMV, cuando implica manejo de producto físico, también es posible. Puedes comenzar con una versión mínima de una tienda virtual. Simplemente sacas fotos de productos (no necesitas ni comprarlos ni tenerlos en stock) y los publicas. Cuando ingresa el pedido del cliente, lo compras (luego de recibir el pago, por supuesto), lo empaquetas con tu marca y lo envías. Aunque pueda parecerte un poco improvisado, así comenzó la tienda de zapatillas Zappos que luego fue comprada por Amazon.

Crowdfunding Test: El crowdfunding es una plataforma que puedes usar para apoyar tu estrategia de PMV. Se trata, simplemente, de subir un video de tu producto, contando sus bondades y pedir a la gente que compre un ejemplar, antes de su lanzamiento. Con ello obtendrás dinero para producir el prototipo y probarlo en los clientes que ya lo compraron. Será fundamental aquí, la estrategia de prueba bien definida, para recolectar un buen feedback. Los relojes Pebble comenzaron de esta forma y obtuvieron 85 pre-órdenes en 6 semanas.

Conclusiones.

El PMV, es una metodología que permite crear un producto con mínimas funcionalidades y mínimo costo, para ofrecerlo rápidamente a clientes deseosos de pagar por él y probarlo. El objetivo fundamental es aprender sobre la marcha para seguir mejorando.

Puede aplicarse a todo tipo de producto y en todo nivel de empresa, siendo fundamental para start ups que no cuentan, ni con recursos, ni con conocimientos para desarrollar un producto “perfecto”.

La lógica de este tipo de método es aplicar la creatividad y la innovación en tu marca, de un modo práctico y simple. Apunta a lograr un producto bueno, barato y rápido que permita poner en marcha el negocio, disminuyendo los riesgos de largos procesos de desarrollo que, muchas veces, resultan en productos que nadie quiere comprar.

¿Te gustaría implementar PMV en tu emprendimiento? ¿Te ayudamos?


Innovación y Creatividad: El Producto Mínimo Viable. Parte 1.


Hablamos mucho de innovación y de creatividad. Sabemos que se trata de adjetivos buenos, que deben acompañar todo nombre de marca, proyecto o empresa. Pero ¿Sabemos realmente cómo usarlos en la vida real? ¿Es tu marca realmente creativa e innovadora o todo se queda en meras palabras?

Hoy vamos a dedicarnos a estos dos temas fundamentales para todo emprendimiento y para toda empresa. Pero queremos hacerlo desde una perspectiva diferente. Queremos que dejen de ser meras palabras a las que recurrimos siempre que tenemos que hacer un nuevo folleto de venta.

Deseamos que tus acciones sean innovadoras y tus ideas creativas. Enserio. Por eso hoy hablaremos de estos dos grandes términos y te daremos muchas herramientas para ponerlos en práctica. ¿Listos? ¡Comenzamos!

Creatividad e Innovación: ¿Son lo mismo?

Rotundamente, no. Encontramos, habitualmente, gran confusión en el uso de estas palabras a nivel comercial. Por eso, el primer paso para ser creativo e innovador es saber, con claridad, de qué se trata. ¿Verdad?

“La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el proceso”. 

Esta frase de William Coyne es perfecta para que pensemos juntos. La creatividad, dice, es pensar ideas nuevas y apropiadas. Es decir que no solo hay que ser originales e ir más allá con nuestras ideas, sino que debemos pensar apropiadamente. ¿Apropiadamente para qué? Para resolver el problema que tenemos planteado y para poder, luego, pasar a la innovación.

Muchas ideas estallan de creatividad pero después son inviables en la práctica. Por eso, es importante este componente de la creatividad. Sin ideas adecuadas no hay innovación posible. 

Ahora vayamos al concepto de innovación. Se trata de aplicar con éxito las ideas creativas. Y aquí el “con éxito” es fundamental. Ninguna idea que no funcione en la realidad y con buenos resultados, puede considerarse innovadora.

Entonces, tener creatividad pero sin innovación, implica derrochar mucho tiempo en crear algo que posiblemente sea inadecuado y, por tal motivo, imposible de implementar y llegar a ser una innovación.

Por otro lado, creer innovar implementando algo que parece creativo pero no lo es, es la otra cara de la moneda. Mucho trabajo para seguir haciendo lo mismo que ya hacen otros y seguramente con mayor experiencia.

Como conclusión podemos decir, entonces, que no hay creatividad sin innovación y no hay innovación sin creatividad. Y tampoco hay marcas valiosas que no vayan de la mano con estos dos conceptos (pero ojo, no me refiero a meras palabra... ¡Que quede bien claro!).




¿Cómo implementar la Creatividad y la Innovación en tu emprendimiento?

Aquí está, estimado lector y lectora, el quid de la cuestión. ¿Cómo ser innovadores en la vida real? Sobre todo cuando estamos comenzando y aún no tenemos presupuestos abultados para estas prácticas. 

Bueno, existen muchísimas técnicas para llevar estos conceptos a la realidad. Nos gustaría enfocarnos, en este artículo, en una que consideramos esencial para cualquier emprendimiento: El Producto Mínimo Viable.

Producto Mínimo Viable: ¿Qué es y para qué sirve?

En un start up lo que menos tenemos es información. Me refiero aquí, a información basada en la experiencia y en el conocimiento del negocio y del cliente. Por más estudios de mercado a los que accedemos, lo cierto es que aún no tenemos construído nuestro propio saber.

Por eso, crear un nuevo producto puede ser todo un desafío. Incluso, en algunos casos, toda la iniciativa y el empuje de este primero momento se queda únicamente en ideas creativas que nunca llegan a la innovación.

Por eso, el Producto Mínimo Viable, metodología concebida dentro del enfoque le lean startup, puede ser un gran aliado para llegar a la innovación, aún cuando todavía no contamos con el conocimiento del mercado necesario.

¿En qué consiste el Producto Mínimo Viable (PMV)?



Esta metodología impulsada por Eric Ries, apunta fundamentalmente al aprendizaje. Según sus palabras:


“Es la versión de un nuevo producto que permite, a un equipo, recolectar la mayor cantidad de aprendizaje validado sobre clientes, al menor coste”. 

Brant Cooper, por su lado, agrega:


“Un producto con el mínimo de características necesarias para lograr un objetivo específico, por el cual los clientes estén dispuestos a pagar de alguna forma con un recurso escaso”


Está última definición nos interesa particularmente porque, aunque en forma implícita, nos habla de la creatividad y la innovación.

Podríamos decir, entonces, que un PMV es aquella innovación (implementación exitosa de una idea creativa -aquí exitosa se refiere al hecho que los clientes desean comprarla-) a la mínima escala posible (con las funcionalidades necesarias para poder vender, pero con los menores costos) que nos permitirá obtener aprendizaje para otras innovaciones futuras y superadoras. 

Un concepto importante de esta metodología, que no está dicho aquí explícitamente, es la rapidez. Las start up, al tener tanta carencia de conocimiento, suelen demorar mucho más tiempo en el ciclo Ideas > Creación de Producto > Medición > Aprendizaje > Ideas.

Esta metodología permite acelerar estos pasos. Nos da la posibilidad de lanzar, lo antes posible, un producto funcionalmente apto para los clientes y barato. Se suele decir que una buena medida para este enfoque es incluir únicamente un 20% de las funcionales totales del producto, aquellas que los 

clientes utilizarán el 80% del tiempo. 


Beneficios y Aportes de la Metodología del PMV.

Permite aprender de los clientes.

Esta metodología no apunta principalmente a crear un producto rápido. Apunta, por sobre todas las cosas, a aprender. Y se trata de un aprendizaje basado en el cliente. Se le ofrece un producto con las funcionalidades que se consideran fundamentales a modo de prueba.

De este modo, el PMV es un proceso de venta de producto que implica la creación de ideas, prototipados, presentaciones, esfuerzos de ventas, recolección de datos y aprendizaje. Este aprendizaje será el input de nuevos procesos creativos-innovativos.

¿Pero todos los clientes estarán dispuestos a comprar pruebas?


Muy buena pregunta. Claro que no todos desearán comprar un producto con mínimas funcionalidades en etapa de prueba. Pero muchos sí. ¿Quiénes? Los early-adopters y clientes visionarios.

Son aquellos consumidores que disfrutan de conocer productos nuevos porque pueden ver más allá de un prototipo. Son además abiertos y permeables a pruebas y, por ello, aportan muchísima información que ayuda a mejorar.


Permite cambiar de dirección rápidamente.

De nada sirve pasarse meses (o años), creando un producto “perfecto” que nunca se prueba con los clientes hasta su lanzamiento. ¿Por qué no sirve? Porque el producto perfecto es aquel que el cliente define como perfecto, no el que la marca piensa perfecto.


¿Cuántos casos hay de esfuerzos productivos enormes, creando productos que luego no se pueden vender a nadie? Muchos. Además, en un start up no hay información ni recursos suficientes para sostener un proceso de tal tipo. Por eso, la metodología del PMV permite obtener un producto mínimo, capaz de ser vendido rápidamente, con menos riesgo.

Si el PMV no cumple con las expectativas, rápidamente lo podemos cambiar. Además, no solo de clientes se trata. Al mover una ficha en los negocios, nunca se sabe cómo va a responder la competencia (que posiblemente tenga más recursos y conocimiento que la start up, si tiene más trayectoria). Ir de a pequeños pasos es un gran beneficio para negocios de este tipo.

Permite obtener recursos de la venta para sustentar el proceso creativo-innovativo.


Como el PMV apunta a venderse, nos da una fuente de ingresos rápida que permite soportar, al menos parcialmente, el proceso de creación e innovación. Y esto en un emprendimiento no es poca cosa. 

Disminuye el riesgo y lo diversifica, dos aspectos esenciales para la salud de cualquier negocio que está dando sus primeros pasos. 

Hasta aquí hemos repasado qué es creatividad, qué es innovación y qué es el Producto Mínimo Viable. Además hicimos un recorrido por todos los beneficios que puede aportar a tu emprendimiento esta metodología.

¡Muy Bien! Nos resta solo poner manos en acción e implementar lo aprendido. Para eso, te invito a que visites nuestro próximo posteo.

viernes, 29 de marzo de 2019

Publicidad En Internet: ¿Cómo Puede Potenciar Tu Pyme O Emprendimiento?

Si sos emprendedor o emprendedora o estás al frente de una Pyme, seguramente te hiciste más de una vez la siguiente pregunta: ¿Es necesario publicitar mi negocio en Internet? Esta pregunta tiene una clara y única respuesta: ¡Por supuesto que sí!

La publicidad en Internet es un aliado de los emprendedores y empresarios Pyme porque permite llegar a una amplia audiencia con un bajo costo y de una forma mucho más cercana y directa.

En el artículo de hoy te contaremos todo lo que necesitás saber sobre este tipo de acciones y te recomendaremos algunas que consideramos como las más efectivas para pequeñas empresas. ¿Comenzamos?

¿Qué Es La Publicidad On Line?


Antes de introducirnos de lleno en el mundo de la publicidad en internet, nos gustaría que repasemos muy brevemente el concepto de publicidad:

“Difusión o divulgación de información, ideas u opiniones de carácter político, religioso o comercial, con la intención de que alguien actúe de una determinada manera, piense de cierto modo o adquiera un producto definido.”

Vamos a analizar un poquito esta definición formal. Vamos a poner, por un lado, las ideas y opiniones, el carácter político y religioso y la intención de lograr que alguien piense de una determinada manera. Por el otro lado, la información comercial y la intención de lograr una acción o la adquisición de un producto.

Diremos entonces que al divulgar ideas u opiniones de carácter político o religioso con la intención de que la audiencia piense o actúe de un determinado modo, es lo que conocemos con el nombre de PROPAGANDA. Cuando hablamos de PUBLICIDAD, en cambio, nos referimos a la difusión de información comercial con el propósito de persuadir al público para que realice una acción o compre un determinado producto.
Con esto en claro, la definición de publicidad on line, se conforma por sí sola: se trata de la difusión comercial que hacemos utilizando Internet (redes, buscadores, etc.) con el objetivo de lograr que nuestros clientes realicen una acción o compren un producto.

Si logramos que actúen o compren de acuerdo a la publicidad, decimos en la jerga de la publicidad on line, que logramos “convertir” o que logramos “conversión”. El proceso de conversión está compuesto por distintas etapas en las que el cliente va tomando su decisión (si quieres saber las distintas fases del embudo de marketing o conversión te recomendamos este artículo de nuestro blog).


Dentro del Marketing Digital, podríamos hablar de dos tipos de técnicas fundamentales: el Inbound Marketing que busca emplear técnicas indirectas, no invasivas y bidireccionales para captar prospectos y lograr conversiones y el Outbound Marketing que busca aplicar técnicas más directas, más unidireccionales y algo más invasivas (no es contenido que busca el cliente por sí mismo).

En general se sitúa a la publicidad dentro del Outbound Marketing, dado que no es un contenido que el usuario vaya a buscar, sino que se le aparece aunque no lo pida, lo cuál es correcto…¿Verdad? Pero a la hora de hacer crecer tu negocio en Internet, si bien el Inbound Marketing y la generación de contenido de calidad es FUNDAMENTAL, la publicidad no puede quedarse atrás.

Y el inbound y outbound marketing en lugar de ser tomados como enemigos o como técnicas incompatibles, deben ser considerados como aliados o herramientas complementarias que te ayudarán a impulsar tus ventas o tu marca. Recuerda que Inbound marketing busca lograr un buen posicionamiento orgánico y eso lleva mucho tiempo.

La publicidad on line, puede generar resultados más rápidos, aunque un poco menos sostenibles en el tiempo. No tengo que decirte, entonces, por qué ambas técnicas deben implementarse en forma conjunta….¿Cierto?

¿Qué Ventajas Podés Obtener De La Publicidad On Line?


La publicidad on line frente a la tradicional, ofrece muchas ventajas que no debés perder de vista:
  • Te permite segmentar mejor tu audiencia y llegar a nichos más específicos en forma más directa.
  • Es sencilla de implementar y muy efectiva.
  • Permite medir fácilmente los resultados y podés darle seguimiento en tiempo real.
  • Tiene un costo mucho más bajo (tenés posibilidad de gastar desde un presupuesto mínimo a sumas muy elevadas como hacen las grandes marcas).
  • Es mucho más flexible ya que es factible de ajustarla y modificarla durante el período en que está activa.
  • Genera una amplia visibilidad. Es como si tuvieras un negocio abierto las 24 horas y los 365 días del año.
  • Genera un aumento de tráfico a tu sitio web (que también contribuye para mejorar los resultados orgánicos) y ayuda a incrementar las conversiones y las ventas on line (incluso las presenciales).
  • La comunicación es bidireccional. En tiempo real podés interactuar con la audiencia (sobre todo en las Redes), responder o incluso adaptar los mensajes a lo que va surgiendo del intercambio.

Objetivos De La Publicidad On Line.


Tenés la posibilidad de realizar tus campañas con diversos fines, dependiendo la etapa del embudo de conversión en que desees trabajar. Algunos ejemplos:

  • Aumentar tu tráfico Web.
  • Obtener datos para tu base de datos.
  • Ganar visibilidad.
  • Llegar a nuevos nichos o mercados.
  • Aumentar tus ventas.
  • Potenciar tu imagen de marca.
  • Difundir tus perfiles sociales.


¿Qué Tipos de Publicidad On Line Puedes Implementar En Tu Marca?


1. Publicidad en Buscadores:

¿Escuchaste hablar de Google Adwords? Seguramente sí. Adwords es la publicidad en buscadores más conocida y utilizada ya que se realiza en el buscador por excelencia: Google. Esta publicidad está comprendida dentro de lo que se conoce como Search Engine Marketing (SEM) y en general es de tipo Pay Per Click (PPC).

La publicidad SEM permite que tu producto o sitio alcance las posiciones más destacadas de las SERP para determinadas palabras clave. Ya sea en los tres primeros lugares pagos o en los 4 últimos (para búsquedas y productos locales), solo te generará gastos cuando una persona haga click sobre el anuncio. Es decir que pagarás por la cantidad de clicks que realmente se realicen (PPC). Podés definir el importe máximo diario a invertir y los motores encontrarán el mejor modo de mostrar tu anuncio para optimizar tu inversión.

2. Publicidad En Redes Sociales:

Es un tipo de publicidad muy extendida porque permite llegar a una audiencia muy amplia con un costo bastante bajo. Podés utilizarla para promocionar eventos, contenidos y perfiles sociales y, bien utilizada, suele ser muy efectiva.

Así es como cada Red ofrece su sistema de anuncios como Facebook Ads, Instagram Ads, Linkedin Ads, etc. Una de las ventajas de este tipo de publicidad es que te permite segmentar muy bien tu público y lograr una interacción excelente en tiempo real. Además te permite manejar varios anuncios a la vez con distintos objetivos o dirigidos a diferentes públicos e ir ajustándolos según los resultados que vayas obteniendo. 

3. Email Marketing:

¡Mucho cuidado aquí por favor! Que no nos referimos a esa pila interminable de correos que llenan tu bandeja de entrada con innumerables promociones que lo único que logran es que los borres sin siquiera leerlos.

No, el email marketing es otra cosa. Se trata de enviar una newsletter con contenido de valor para el lector a una dirección que él haya suministrado (a modo de permiso para recibir la información).

Si armas tu email marketing como parte crucial de tu estrategia de Marketing Digital, podrás enviar contenido de calidad, personalizado para cada nicho e incluir, sútil y eventualmente, tu publicidad. 

Por ejemplo, si vendés un servicio de peluquería para mujeres, puedes enviar un newsletter a tus clientes con un artículo sobre las últimas tendencias. Puedes incluir una invitación para realizarse uno de los últimos cortes de moda con un 15% de descuento. 

Si quieres saber más sobre cómo hacer email marketing eficazmente, te invitamos a leer este artículo de nuestro blog.

Otras Formas de Publicidad On Line:

Banners: se trata de espacios que puedes alquilar en los blogs o sitios de temas relacionados a tu servicio o producto, que tengan mucho tráfico de consumidores que conforman tu target. Es efectiva, pero es un costo menos flexible y además una técnica algo más invasiva.

Pop-ups: son ventanas emergentes que puedes incluir en tu sitio o en el de un tercero para promocionar un producto. Es la técnica que menos recomendamos porque puede ser más molesta para el usuario que efectiva.

Posteos Patrocinados: se trata de elegir un blog o influenciador que hable de temáticas asociadas a tu marca y contratarlo para que escriba un posteo recomendando tu producto o servicio. Es una excelente forma de publicidad, pero debes ser muy cuidadoso en elegir el blog e influencer correcto. Recordá que de su credibilidad dependerá tu éxito. 

Avisos para móviles: es la tendencia más creciente en anuncios en Internet. Ojo que no se trata de anuncios realizados para una computadora y luego adaptados a móviles. Por el contrario, son anuncios que se realizan directamente para estos dispositivos. Si están bien hechos son muy efectivos, pero puede ser una herramienta más cara dado que requiere un desarrollo especial.

Anuncios en video: el video también va ganando terreno en Internet, por eso un buen video con contenido de valor que a la vez publicite tus productos puede ser un excelente recurso para Redes Sociales o incluso para Youtube, Vimeo o Vine.

Remarketing: son anuncios que permite realizar Google Adwords dirigidos especialmente a clientes que ya han visitado tu sitio pero que no han comprado aún. Bien usado es un arma poderosa, pero no te recomendamos su utilización sin asesoramiento. Debe implementarse en forma efectiva y sutil para que no sea agresivo para el usuario.

Conclusión.


No todo es posicionamiento orgánico. Sin dudas, lograr una buena posición SEO es esencial para un negocio, pero lleva tiempo y mucho trabajo. Por eso la publicidad on line puede ser un excelente complemento para lograr resultados más rápidos.

La publicidad en buscadores + la publicidad en Redes Sociales + el email Marketing son, a nuestro modo de ver, las tres herramientas de la publicidad on line que toda Pyme y emprendimiento debe implementar como parte esencial de su estrategia de comunicación. 

Permiten llegar a un target bien definido, con mensajes especialmente diseñados para ellos y por lo tanto no son técnicas invasivas. A su vez no involucran grandes presupuestos y son bastante efectivas, siempre y cuando se las desarrolle con buen criterio.

¿No estás aún implementando estrategias de publicidad on line? No pierdas más tiempo. Tu negocio puede llegar muy lejos. ¿Te ayudamos?