viernes, 24 de mayo de 2019

Management - Innovación y Creatividad: El Producto Mínimo Viable. Parte 2.



Como continuación de nuestro reciente posteo en el que presentamos al Producto Mínimo Viable y sus beneficios, nos enfocaremos ahora en la forma de implementarlo. ¿Preparados? ¡Comenzamos!

¿Cómo implementar el PVM?

Como hemos visto, se trata específicamente de un proceso de aprendizaje que sigue el siguiente ciclo:
Para implementarlo, necesitarás:

  • Generar ideas creativas sobre el producto, sin olvidar que deben ser “adecuadas”. Eso implica utilizar toda la información disponible en ese momento.
  • Construir el producto que tenga el 20% de las funcionalidades requeridas, aquellas que más utilice el cliente. Los resultados de este proceso deben ser prototipos aptos para la venta, producidos en pequeños lotes de producción continua (dependiendo los resultados se irá ajustando la producción).
  • Medir los resultados. Estar preparados para obtener todos los datos que permitan el aprendizaje. Establecer los tipos de pruebas, la forma de recabar información y la manera de convertirlos en feedback valioso. Las pruebas A/B suelen ser buenos recursos en esta etapa.
  • APRENDER. Y aquí hemos desplegados unas lindas mayúsculas porque este es el punto. Estos datos y estos feedback de clientes, deben ser analizados minuciosamente para encontrar conclusiones que permitan volver a iniciar el proceso para obtener un producto mejorado.

Clases y Ejemplos de Producto Mínimo Viable.

Landing Page: Si tu producto será una app, por ejemplo, lanzar una landing page puede ser una excelente forma de probarlo y obtener información. Buffer,, comenzó de esta manera.

Prueba de Humo: Se utiliza básicamente en software. Sirve para lanzar una versión mínima del sistema o de una parte del mismo, para que pueda ser utilizado, con el fin de probar ciertas funcionalidades mínimas. Dropbox, dió sus primeros pasos gracias a una “smoke test”.

Cliente único: Otra forma de utilizar este enfoque, es desarrollar el producto al mismo tiempo que un cliente (si decimos cliente es porque paga por él, aunque sea un mínimo pago) lo va utilizando. En ese caso, podrás ir mejorando la versión del producto con información real de las necesidades del usuario. Así comenzó Food On The Table.

Versión Mínima virtual:
Implementar un PMV, cuando implica manejo de producto físico, también es posible. Puedes comenzar con una versión mínima de una tienda virtual. Simplemente sacas fotos de productos (no necesitas ni comprarlos ni tenerlos en stock) y los publicas. Cuando ingresa el pedido del cliente, lo compras (luego de recibir el pago, por supuesto), lo empaquetas con tu marca y lo envías. Aunque pueda parecerte un poco improvisado, así comenzó la tienda de zapatillas Zappos que luego fue comprada por Amazon.

Crowdfunding Test: El crowdfunding es una plataforma que puedes usar para apoyar tu estrategia de PMV. Se trata, simplemente, de subir un video de tu producto, contando sus bondades y pedir a la gente que compre un ejemplar, antes de su lanzamiento. Con ello obtendrás dinero para producir el prototipo y probarlo en los clientes que ya lo compraron. Será fundamental aquí, la estrategia de prueba bien definida, para recolectar un buen feedback. Los relojes Pebble comenzaron de esta forma y obtuvieron 85 pre-órdenes en 6 semanas.

Conclusiones.

El PMV, es una metodología que permite crear un producto con mínimas funcionalidades y mínimo costo, para ofrecerlo rápidamente a clientes deseosos de pagar por él y probarlo. El objetivo fundamental es aprender sobre la marcha para seguir mejorando.

Puede aplicarse a todo tipo de producto y en todo nivel de empresa, siendo fundamental para start ups que no cuentan, ni con recursos, ni con conocimientos para desarrollar un producto “perfecto”.

La lógica de este tipo de método es aplicar la creatividad y la innovación en tu marca, de un modo práctico y simple. Apunta a lograr un producto bueno, barato y rápido que permita poner en marcha el negocio, disminuyendo los riesgos de largos procesos de desarrollo que, muchas veces, resultan en productos que nadie quiere comprar.

¿Te gustaría implementar PMV en tu emprendimiento? ¿Te ayudamos?


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